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Mostrando las entradas etiquetadas como emociones

Presentación del libro poemario "El primero... desearte" de Mabel Escribano

Este domingo 15.12.13, en el Bar La Sue Barcelona (Villarroel núm. 60, L1 de metro, parada Urgell), a las 19h, presentación poemario "El primero... desearte" de Mabel Escribano. Como invitados, varios autores y poetas leeremos sus poemas y algunas narraciones cortas de esta fantástica poeta del amor y el erotismo.


Será para mí un placer participar en el evento y leer una narración corta, "Eternamente". Espero estar a la altura... :-) Si estás en Barcelona y te gusta la (buena) poesía, no te lo puedes perder. Amor, desamor y, sobretodo, erotismo es lo que destilan los versos de Mabel Escribano, recitadas por ella y en las voces de otros autores.

Primer festival de poesía LGBT de Barcelona

Para l@s que viven en Barcelona y cercanías.La primera parte del Festival se dio este fin de semana pasado en La Sue Bcn (Eixample) y la tetería Otman (Borne). Pero el festival aún no ha terminado. El poeta Santiago Calleja ha organizado este evento formando un triángulo perfecto que se ha repartido en tres días, en tres barrios emblemáticos de Barcelona, con voces de lo más dispares e interesantes.Concluye el sábado 30 de noviembre a las 7 de la tarde en la Librería Antinous (Ciutat Vella), donde estaré junto a Mabel Escribano Usero, Santiago Calleja y Juan Claudio Álvarez, hablando de nuestras respectivas novelas (yo de miTierra De Sol) y leyendo algunos fragmentos de las mismas.

Después, tertulia con el público asistente que promete ser muy interesante, hablaremos sobre literatura, sobre ser escritor hoy... Un punto de encuentro donde tod@s tenemos mucho que decir.

¡¡OS ESPERAMOS en Librería Antinous!!
https://www.facebook.com/events/731927103489924

¿Quién me va a sacar de paseo ahora?

Hoy hace dos años que mi perra se fue.
A un mes de su muerte, escribí esto. Dos años después, lo recupero porque queda lejos en el tiempo pero mi corazón no quiere olvidar.

18.08.2011
Hospital canino de Montjuich. Nos atiende la veterinaria, una chica majísima, dulce...
Lo primero que me dice es que intente no llorar porque el bichito se dará cuenta, mientras la inspecciona. Le saca más tumorcitos en las mamas, dice que es algo neuronal cuando le explico lo que le pasa, Me cuenta todo lo que podríamos hacerle, la pasta aproximada que costaría, lo que le pasaría si la intentamos tratar... Lo que no es reversible... Me da a escoger. Le pregunto qué haría ella, me lo dice sin decírmelo. Decido.
Me explica el proceso, insiste que es la mejor opción. Nos deja despedirnos de ella. Puça no parece consciente de que estemos allí, quiere caminar, contra la pared, contra la mesa... La abrazamos sentadas en el suelo...
Se la lleva en brazos, al cabo de X minutos aparece diciendo que bajemos.
Es un…

La letra pequeña

Inevitablemente dependes de alguien cuando amas.
Es la letra pequeña del amor. Es lo que nos hace vulnerables, débiles pero a la vez, es lo que hace grande a la pareja, es lo que hace una de dos. Y amar, como depender de ese amor, no significa dejar de ser ego, no significa perder. Significa ganar, ampliar horizontes, ampliar expectativas, compartir y desear vivir el doble -por una misma y por la otra-.
Lo malo es que no lo entiendas. Lo malo es que no lo sientas así.

Los Tú de mi vida

Caí redonda en un sueño profundo y olvidé toda mi existencia pasada. Al abrir los ojos, sin saber si aún soñaba, descubrí una vida ante mí e, ignorando quién era yo, empecé a caminar.
Me miré en los ojos de muchos otros, almas perdidas como la mía, y comencé -como un milagro- a ver la luz, a valorar los pequeños detalles de los que esa vida estaba construida.

Cuando llegar a casa era estar en tus brazos

Cuando llegar a casa era estar en tus brazos...
Era entonces cuando me sentía bien. No era especialmente feliz pero, cuando la sombra de la infelicidad o la tristeza acechaba, sabía que tenía alguien a mi lado en quien cobijarme, a quien aferrarme, con quien desahogarme. ¿Es eso malo?

Diario de una equilibrista 4ª parte

Camino por el filo de una cuerda, haciendo equilibrios para no caer. Un paso delante, dos hacia atrás. Avanzo tres de corrido, retrocedo uno más. Ahora me detengo, extiendo los brazos, me balanceo... Cuidado, estás al borde del abismo, me digo. Sigo adelante, la mirada fija al frente, sin mirar lo que hay debajo de mis pies. El vacío, el vacío me llama desde abajo, lo siento abrazándome, queriendo hacerme suya. Pero yo sigo caminando, un pie delante de otro, pasos cortos a veces, inseguros, imprecisos.

Nunca un te quiero...

Nunca estuvo enamorada de mí. Se encaprichó, me buscó, me consiguió y me dijo que jugáramos a estar enamoradas, como dos niñas grandes, como dos seres que no tienen a quién amar. Yo accedí, me pareció divertido. Así estuvimos juntas, sin palabras especiales, sin momentos mágicos, sin fechas que celebrar, compartiéndonos pero sin involucrarse totalmente en mi vida, sin enredarse en los cordeles de mis sentimientos. Luego me dijo que me necesitaba. Cuando vio que se acababa, cuando vio que yo quería, necesitaba más pero no lo tenía, dijo que me necesitaba y que por eso no podía dejarme. No me dio lo que yo necesitaba, no me dijo "te quiero, te amo, estoy enamorada de ti, no me dejes, amo lo que tenemos...", no. Sólo que me necesitaba. No estaba enamorada de mí. Siempre lo supe, pero la evidencia, el silencio hacía daño. Luego me dijo que no quería perderme nunca, que no desapareciera de su vida... pero le faltó tiempo para desaparecer, para olvidar sus ruegos, mis sentimientos…

Diario de una equilibrista 3ª parte

Ayer, de forma completamente inesperada, me dijo "te quiero".
Fue abrupta y casi descarada; esperó en silencio una reacción por mi parte, con ansiedad en la mirada, queriendo desnudar mi alma y zambullirse en los sentimientos que envolvieron mi pecho en ese momento. No supe cómo reaccionar, me sentí como una cría chica pero el corazón perdió un latido en ese instante, no sé si por el verbo, por las consecuencias o por la intensidad de su mirada.

Diario de un equilibrista, 2ª parte

El otro día me preguntó si la quería y le dije que sí, que un poco, que estaba empezando a sentir por ella. Yo le pregunté a ella y me respondió lo mismo, que sí, que un poco. Bien, pensé, vamos avanzando, aunque con pies de plomo. Me confesó que si yo no se lo hubiera dicho, ella me lo hubiera ocultado.
Es orgullosa. Y prudente. Como yo.

Diario de un equilibrista

Hace un par de semanas me iba a decir algo y se calló.
Le pregunté, insistí en que me o dijera y respondió que había estado a punto de decirme una mentira. Al preguntarle cuál, respondió que me quería (en catalán, t'estimo, qué bonito queda). A los pocos minutos, acurrucadas como estábamos, le dije que tenía ganas de mentirle también.
Me pidió que lo hiciera. Y le mentí varias veces.

Un sentimiento encontrado.

Eres como una gota de agua en el desierto,
una nota de luz en la oscuridad,
un grano de arena entre las uñas,
una punzada en el corazón.
Imposible de olvidar, de ignorar, de omitir.
Como la gota de agua que se cuela entre las rendijas de mi cerebro y allí se queda, temblorosa y suave, haciéndose sentir.
A veces la gota se congela y su presencia se hace insoportable, clavándose dolorosamente y sin piedad.
No puedo pensar en ti sin sentir excitación.
Recuerdo el susurro de tu voz suave, personal, tu acento, tu modulación... Tu juego.
Me gustas. Y me siento como una cría perdida, como una adolescente estúpida, incapaz de escribir más de dos frases con sentido, incapaz de definirte ni definirme a mí misma respecto a ti. Sólo sé que quiero verte, sentirte. Sólo sé que me gustas a pesar de mí mismas.
Te pienso y me gustaría decirte un millón de cosas, pero empiezo a escribir y sólo sé repetir que... me gustas...
Eres mi secreto. Y me siento absurda en este sentir inesperado, desacostumbrado…