Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como diario de un equilibrista

Diario de una equilibrista 4ª parte

Camino por el filo de una cuerda, haciendo equilibrios para no caer. Un paso delante, dos hacia atrás. Avanzo tres de corrido, retrocedo uno más. Ahora me detengo, extiendo los brazos, me balanceo... Cuidado, estás al borde del abismo, me digo. Sigo adelante, la mirada fija al frente, sin mirar lo que hay debajo de mis pies. El vacío, el vacío me llama desde abajo, lo siento abrazándome, queriendo hacerme suya. Pero yo sigo caminando, un pie delante de otro, pasos cortos a veces, inseguros, imprecisos.

Diario de una equilibrista 3ª parte

Ayer, de forma completamente inesperada, me dijo "te quiero".
Fue abrupta y casi descarada; esperó en silencio una reacción por mi parte, con ansiedad en la mirada, queriendo desnudar mi alma y zambullirse en los sentimientos que envolvieron mi pecho en ese momento. No supe cómo reaccionar, me sentí como una cría chica pero el corazón perdió un latido en ese instante, no sé si por el verbo, por las consecuencias o por la intensidad de su mirada.

Diario de un equilibrista, 2ª parte

El otro día me preguntó si la quería y le dije que sí, que un poco, que estaba empezando a sentir por ella. Yo le pregunté a ella y me respondió lo mismo, que sí, que un poco. Bien, pensé, vamos avanzando, aunque con pies de plomo. Me confesó que si yo no se lo hubiera dicho, ella me lo hubiera ocultado.
Es orgullosa. Y prudente. Como yo.

Diario de un equilibrista

Hace un par de semanas me iba a decir algo y se calló.
Le pregunté, insistí en que me o dijera y respondió que había estado a punto de decirme una mentira. Al preguntarle cuál, respondió que me quería (en catalán, t'estimo, qué bonito queda). A los pocos minutos, acurrucadas como estábamos, le dije que tenía ganas de mentirle también.
Me pidió que lo hiciera. Y le mentí varias veces.